jueves, 26 de agosto de 2010

CRISTIANISMO E IGLESIA EN EL CAMINO A LA INTERCULTURALIDAD

por Jhonny Montero Irala
Las religiones ante el desafío intercultural ¿obstáculo o aporte? ¿Podemos hacernos esta pregunta?
El suelo sagrado de América Latina acoge en su seno a religiones indígenas, a Cristianos, a Musulmanes, a Judíos, a Hindúes, a Budistas, a Espiritistas… como a los no creyentes. Un arcoíris de espiritualidades y expresiones religiosas, vividas institucional o independientemente por cientos, miles o millones de personas en los intersticios interculturales.
El rol de la Religión Cristiana y la Iglesia ante el desafío histórico intercultural
Es largo el camino recorrido por la Iglesia latinoamericana, hacia la interculturalidad. Un camino que pasa por lo vivido en las reducciones, por la crisis de la cristiandad en el siglo XVIII, por su rol durante la dependencia neocolonial desde 1807.
La interculturalidad como desafío hoy
La necesidad de “aprender a vivir juntos”, el “encuentro y diálogo entre varios” es un desafío.
¿Cuál ha sido el papel de la Iglesia en los conflictos interculturales en Bolivia?
Estamos llamados a asumir nuestra verdadera responsabilidad social y política apostando y posesionándonos a favor de la convivencia intercultural que se traduce en mayor vida, en dignidad, en la distribución de los bienes para todos/as y en el respeto hasta llegar al amor por el diferente.
Ensanchando los caminos hacia la convivencia intercultural. Aportes
¿otra religión e Iglesia es posible?
Para concluir, quisiera puntualizar algunas claves como aporte al itinerario hacia la interculturalidad.Intra-religiosidad e intra-eclesialidad
El mirar y caminar hacia dentro, nos hace ver también procesos de restauración de una Iglesia nueva caracterizada por el respeto por la alteridad, el encuentro de igual a igual y un diálogo enriquecedor.
La interreligiosidad como forma de vida intercultural
La interculturalidad implica una auténtica convivencia interreligiosa centrada en el respeto por la alteridad espiritual del otro/a. una interreligiosidad que destierre las pretensiones trasnochadas de querer ser la religión “única o verdadera”, de tener la exclusividad y la plenitud de la revelación, o la pretención universalista y proselitista aniquilante de las demás alteridades religiosas.
De la monoculturalidad a la convivencialidad intercultural
La interculturalidad en su práctica, es diálogo. Esto requiere abandonar complejos de superioridad. Requiere apertura a admitir e impulsar otros modos de cristianismo e identidades eclesiales. Requiere capacidad no solo para tolerar o aceptar otra expresiones religiosas o de cristianismo, sino requiere capacidad para “convivir” con ellas, con otras formas inéditas de cristianismo.

Que sea en ¡Buena hora!

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