jueves, 26 de agosto de 2010

El indispensable aporte de lo religioso para una convivencia intercultural

por Lucas Cerviño
“La interreligiosidad es el meollo de la interculturalidad.
El problema es inmenso y la prudencia necesaria; pero la audacia, también” (R. Panikkar)

En estos tiempos donde lo intercultural y la interculturalidad parecen imponerse como una moda, como la expresión que lo resume todo y por tanto no dice nada, se vuelve urgente y necesario profundizarla. Y este podría ser ya un desafío de magnitud, dada la amplia bibliografía, tendencias, interpretaciones y áreas de estudio en donde está presente lo intercultural.
Lo religioso en la propuesta intercultural
Asumir que “la interreligiosidad es el meollo de la interculturalidad” exige, en primera instancia, una clarificación.
Optar y vivir interculturalmente desde lo religioso es optar y vivir en diálogo. Si queremos aportar a un mundo más justo, solidario y pacífico hemos de aprender a dialogar con sinceridad y autenticidad, sin dobles intenciones, porque
El diálogo dialogal, acto religioso por excelencia
El diálogo dialogal hunde sus raíces en lo más humano del ser humano, en esa capacidad innata de apertura al mundo, a los demás y por ende al misterio divino.
Entrelazar nuestros afectos y sentimientos con nuestra racionalidad y pensamientos. Esa es la clara invitación a quien desea practicar el diálogo dialogal.
El complejo fenómeno religioso boliviano
El actual panorama religioso en Latinoamérica, más allá de ciertos acentos y variedad de país a país y de región a región, está marcado por el des-encuentro del catolicismo español con las religiones tradicionales. Interacción que aún hoy es objeto de debate y diversas posturas.
Aunque es difícil en pocas páginas ahondar en el fenómeno se vuelve necesario.
L
o religioso se manifiesta como búsqueda de vida más digna y plena para todos, todas y todo.
En países como Bolivia los “espacios transreligiosos” son innumerables. Es lo que hemos venido describiendo en cuando al catolicismo popular y sus expresiones religiosas.
En definitiva lo importante es que “las diversas religiones no sofoquen la religiosidad humana que subyace en toda religión.”

LAS RELIGIONES DEL PUEBLO ¿SON INTERCULTURALES?

por Diego Irarrazaval
La vida amable, que caracteriza el modo de ser andino, ha penetrado en el imaginario cristiano. Por ejemplo, en el cerro de los milagros en Urkupiña (al costado de la iglesia abierta) un inmenso panel difunde esta oración: “Dulce Madre de Urkupiña, vengo a agradecerte por todos los bienes que como dulce Madre derramas sobre nosotros”.
1) Más encuentro que desencuentro
Cuando algunas personas cristianas plantean su inconformidad con la espiritualidad y ritualidad andina, se transluce o bien el adoctrinamiento neo colonial o bien una postura moderna acentuadamente racional.
2) Entre lo monocultural y lo intercultural
Todo esto afecta a élites que intervienen (con intenciones más o menos dialogantes, pero con esquemas monoculturales) en la religiosidad del pueblo. Me parece que a esta cuestión de fondo se debe que la realidad andina manifieste procesos de desencuentro.
3) Evangelizar desde las culturas.
Un proceso genuinamente intercultural conjuga con calidad simbiótica (¡a favor de la Vida!) los elementos culturales diferentes. Esto lo lleva a cabo de modo espontaneo la población que sufre y clama por su bienestar, por su sumaj Kawsay.
Vale retomar la pregunta inicial: en qué medida las religiones del pueblo andino son interculturales. Esta cuestión es encarada desde la vivencia de la comunidad humana concreta donde estamos cada día (y es aquí donde se resuelve, o se obstaculiza, la interculturalidad).
¿Plantean disyuntivas que perjudican al pobre? ¿Incluyen, y así sutilmente suprimen lo andino? ¿Subordinan lo frágil a lo hegemónico? ¿Sólo juxtaponen? ¿Conjugan realidades diferentes a favor de la Vida? Si la intervención entra en sintonía con la historia y espiritualidad andina, en sintonía con Sumaj Kawsay, entonces vamos por buen camino.

LA ALTERIDAD Y LA DIVERSIDAD EN LA MISIÓN

por Pbro. Eleazar López Hernández

Centro nacional de ayuda a misiones indígenas. México


La diversidad humana e Iglesia latinoamericana
Hoy, el contexto en que se desenvuelve la humanidad, a la vez que presiona para una uniformización resultado de la globalización neoliberal, hace brotar en muchos el deseo de reafirmar las identidades particulares y el sueño por “otro mundo posible” donde no sólo se quite la pobreza y la exclusión, sino que la diversidad humana sea asumida como riqueza que fortalece la unidad.

La misión en la diversidad
Es hora de un cambio radical en nuestra manera de mirar las cosas, para ponernos en la “otra orilla” de los pobres y excluidos, de aquellos que no han sido tomados en cuenta para la implantación de la actual globalización.
La experiencia de Jesús ante la diversidad
La acción evangelizadora, en su sentido más auténticamente cristiano, no tiene que ver con la imposición de ningún proyecto político o religioso de tipo colonizador o proselitista; ni siquiera con la implantación de un modelo específico de vida eclesial.

No satanizar al otro
Los pueblos indígenas de América latina y del mundo, que somos pueblos de esperanza, hemos sido objeto de la misión de la Iglesia, con métodos y procedimientos que no han respetado nuestra identidad-alteridad cultural y religiosa; más aún nos han exigido renunciar a ella como conditio sine qua non para la conversión a Cristo y para el ingreso a la Institución eclesiástica.

La inculturación y el diálogo interreligioso
La inculturación del Evangelio y el diálogo interreligioso deberán ser, en adelante, pilares fundamentales de esta nueva evangelización, mediante métodos adecuados con los que la Iglesia evangeliza dando y, al mismo tiempo, recibe dejándose evangelizar por los pobres y diferentes.
La Diversidad en la Globalización
La diversidad humana es tan amplia como la diversidad de la misma vida; es de género, de color de piel, de culturas, de religiones, etc.
Luchas por la diversidad humana
La misión no es hacernos idénticos unos a unos, sino hermanos, que se aman en la diversidad.

La diversidad en la Iglesia
La esperanza escatológica de los “cielos nuevos y de la tierra nueva” que cobija una humanidad nueva reconciliada con Dios y entre sí, no necesariamente coincide con la práctica cotidiana de las iglesias en particular, pues como expresó Juan Diego, al ser enviado por la Virgen a casa del obispo: "Me mandas a un lugar donde no ando y no paro”.
Dificultades para asumir la diversidad
La Iglesia ha tenido desde el principio varias maneras de resolver la diversidad; eso ya se ve en los Hechos de los Apóstoles cuando entraron los llamados gentiles o paganos a las primeras comunidades cristianas.

La experiencia indígena
El pueblo indígena y mestizo, mediante la Religiosidad Popular, llevó adelante procesos que incluyeron la diversidad, pero en ámbitos que la institución eclesiástica no reconoció ni asumió como válidas dentro de la Iglesia.
El kairós de Aparecida
El desafío de incluir la diversidad humana se presentó en Aparecida y tuvo una resonancia grande en el documento final. Los indígenas jugamos en eso un papel importante, abriendo con nuestros aportes espacios a la esperanza.

Conclusión
Como Iglesia latinoamericana y del Caribe podemos ahora reencontrarnos con nuestra realidad social y humana desde nuevas actitudes misioneras que enfrenten las estructuras de pecado y que asuman la riqueza de nuestra diversidad humana, a fin de generar un nuevo pentecostés de gracia, de liberación y de vida en plenitud.

LA ALTERIDAD Y LA DIVERSIDAD EN LA MISIÓN

por Pbro. Eleazar López Hernández
Centro nacional de ayuda a misiones indígenas. México

La diversidad humana e Iglesia latinoamericana
Hoy, el contexto en que se desenvuelve la humanidad, a la vez que presiona para una uniformización resultado de la globalización neoliberal, hace brotar en muchos el deseo de reafirmar las identidades particulares y el sueño por “otro mundo posible” donde no sólo se quite la pobreza y la exclusión, sino que la diversidad humana sea asumida como riqueza que fortalece la unidad.
La misión en la diversidad
Es hora de un cambio radical en nuestra manera de mirar las cosas, para ponernos en la “otra orilla” de los pobres y excluidos, de aquellos que no han sido tomados en cuenta para la implantación de la actual globalización.
La experiencia de Jesús ante la diversidad
La acción evangelizadora, en su sentido más auténticamente cristiano, no tiene que ver con la imposición de ningún proyecto político o religioso de tipo colonizador o proselitista; ni siquiera con la implantación de un modelo específico de vida eclesial.
No satanizar al otro
Los pueblos indígenas de América latina y del mundo, que somos pueblos de esperanza, hemos sido objeto de la misión de la Iglesia, con métodos y procedimientos que no han respetado nuestra identidad-alteridad cultural y religiosa; más aún nos han exigido renunciar a ella como conditio sine qua non para la conversión a Cristo y para el ingreso a la Institución eclesiástica.
La inculturación y el diálogo interreligioso
La inculturación del Evangelio y el diálogo interreligioso deberán ser, en adelante, pilares fundamentales de esta nueva evangelización, mediante métodos adecuados con los que la Iglesia evangeliza dando y, al mismo tiempo, recibe dejándose evangelizar por los pobres y diferentes.
La Diversidad en la Globalización
La diversidad humana es tan amplia como la diversidad de la misma vida; es de género, de color de piel, de culturas, de religiones, etc.
Luchas por la diversidad humana
La misión no es hacernos idénticos unos a unos, sino hermanos, que se aman en la diversidad.
La diversidad en la Iglesia
La esperanza escatológica de los “cielos nuevos y de la tierra nueva” que cobija una humanidad nueva reconciliada con Dios y entre sí, no necesariamente coincide con la práctica cotidiana de las iglesias en particular, pues como expresó Juan Diego, al ser enviado por la Virgen a casa del obispo: "Me mandas a un lugar donde no ando y no paro”.
Dificultades para asumir la diversidad
La Iglesia ha tenido desde el principio varias maneras de resolver la diversidad; eso ya se ve en los Hechos de los Apóstoles cuando entraron los llamados gentiles o paganos a las primeras comunidades cristianas.
La experiencia indígena
El pueblo indígena y mestizo, mediante la Religiosidad Popular, llevó adelante procesos que incluyeron la diversidad, pero en ámbitos que la institución eclesiástica no reconoció ni asumió como válidas dentro de la Iglesia.
El kairós de Aparecida
El desafío de incluir la diversidad humana se presentó en Aparecida y tuvo una resonancia grande en el documento final. Los indígenas jugamos en eso un papel importante, abriendo con nuestros aportes espacios a la esperanza.
Conclusión
Como Iglesia latinoamericana y del Caribe podemos ahora reencontrarnos con nuestra realidad social y humana desde nuevas actitudes misioneras que enfrenten las estructuras de pecado y que asuman la riqueza de nuestra diversidad humana, a fin de generar un nuevo pentecostés de gracia, de liberación y de vida en plenitud.

EMPECEMOS POR UNO DE NOSOTROS

por Ahmmad Ali

(Presidente de la Asociación de la Comunidad Islámica Boliviana)


Cuando hace unos años andaba yo investigando el Islam, en algún rincón de mis reflexiones empecé a usar la expresión “peculiaridad genealógica” como marco de comprensión de esas profundas contradicciones que afloran cuando tratamos de constituir una identidad, tanto una biografía personal como la historia de los pueblos y las culturas.
La construcción de una teología del encuentro no es, una quimera pues en las diversas tradiciones religiosas y, más concretamente en el Cristianismo y en el Islam, existen grandes zonas de confluencia, sobre todo en aquellos aspectos coincidentes con los derechos humanos básicos y universales.

La Teología del Encuentro, acorde a los valores humanos universales, proporciona la base conceptual necesaria para abordar ese tan necesario proyecto de Alianza de Civilizaciones, porque sin ese conocimiento mutuo de los valores que son comunes no se pueden aunar los esfuerzos de una sociedad global de tan vasta diversidad religiosa, lingüística y cultural.
Las religiones desempeñarán un papel fundamental en la construcción de Bolivia en este siglo XXI, y por ello sus líderes tienen una especial responsabilidad en el diálogo entre las diferentes confesiones.

NUESTRA PROPUESTA PARA FORTALECER EL DIALOGO INTERELIGIOSO
El diálogo desde la dimensión interreligiosa debe darse esencialmente desde los mensajes eternos o libros sagrados. Porque los libros sagrados nunca perderán actualidad
Trabajar incansablemente para rechazar y prevenir todo tipo de guerras que violen las leyes divinas y el derecho internacional

El amor es mi creencia:
Sea cual sea la dirección que tomen sus camellos,
El amor es siempre mi creencia y mi fe.
Éxitos en esta vida y en la otra.

EMPECEMOS POR UNO DE NOSOTROS

por Ahmmad Ali
(Presidente de la Asociación de la Comunidad Islámica Boliviana)

Cuando hace unos años andaba yo investigando el Islam, en algún rincón de mis reflexiones empecé a usar la expresión “peculiaridad genealógica” como marco de comprensión de esas profundas contradicciones que afloran cuando tratamos de constituir una identidad, tanto una biografía personal como la historia de los pueblos y las culturas.
La construcción de una teología del encuentro no es, una quimera pues en las diversas tradiciones religiosas y, más concretamente en el Cristianismo y en el Islam, existen grandes zonas de confluencia, sobre todo en aquellos aspectos coincidentes con los derechos humanos básicos y universales.
La Teología del Encuentro, acorde a los valores humanos universales, proporciona la base conceptual necesaria para abordar ese tan necesario proyecto de Alianza de Civilizaciones, porque sin ese conocimiento mutuo de los valores que son comunes no se pueden aunar los esfuerzos de una sociedad global de tan vasta diversidad religiosa, lingüística y cultural.
Las religiones desempeñarán un papel fundamental en la construcción de Bolivia en este siglo XXI, y por ello sus líderes tienen una especial responsabilidad en el diálogo entre las diferentes confesiones.
NUESTRA PROPUESTA PARA FORTALECER EL DIALOGO INTERELIGIOSO
El diálogo desde la dimensión interreligiosa debe darse esencialmente desde los mensajes eternos o libros sagrados. Porque los libros sagrados nunca perderán actualidad
Trabajar incansablemente para rechazar y prevenir todo tipo de guerras que violen las leyes divinas y el derecho internacional
El amor es mi creencia:
Sea cual sea la dirección que tomen sus camellos,
El amor es siempre mi creencia y mi fe.
Éxitos en esta vida y en la otra.

CRISTIANISMO E IGLESIA EN EL CAMINO A LA INTERCULTURALIDAD

por Jhonny Montero Irala


Las religiones ante el desafío intercultural ¿obstáculo o aporte? ¿Podemos hacernos esta pregunta?
El suelo sagrado de América Latina acoge en su seno a religiones indígenas, a Cristianos, a Musulmanes, a Judíos, a Hindúes, a Budistas, a Espiritistas… como a los no creyentes. Un arcoíris de espiritualidades y expresiones religiosas, vividas institucional o independientemente por cientos, miles o millones de personas en los intersticios interculturales.

El rol de la Religión Cristiana y la Iglesia ante el desafío histórico intercultural
Es largo el camino recorrido por la Iglesia latinoamericana, hacia la interculturalidad. Un camino que pasa por lo vivido en las reducciones, por la crisis de la cristiandad en el siglo XVIII, por su rol durante la dependencia neocolonial desde 1807.

La interculturalidad como desafío hoy
La necesidad de “aprender a vivir juntos”, el “encuentro y diálogo entre varios” es un desafío.
¿Cuál ha sido el papel de la Iglesia en los conflictos interculturales en Bolivia?
Estamos llamados a asumir nuestra verdadera responsabilidad social y política apostando y posesionándonos a favor de la convivencia intercultural que se traduce en mayor vida, en dignidad, en la distribución de los bienes para todos/as y en el respeto hasta llegar al amor por el diferente.

Ensanchando los caminos hacia la convivencia intercultural. Aportes
¿otra religión e Iglesia es posible?
Para concluir, quisiera puntualizar algunas claves como aporte al itinerario hacia la interculturalidad.Intra-religiosidad e intra-eclesialidad
El mirar y caminar hacia dentro, nos hace ver también procesos de restauración de una Iglesia nueva caracterizada por el respeto por la alteridad, el encuentro de igual a igual y un diálogo enriquecedor.

La interreligiosidad como forma de vida intercultural
La interculturalidad implica una auténtica convivencia interreligiosa centrada en el respeto por la alteridad espiritual del otro/a. una interreligiosidad que destierre las pretensiones trasnochadas de querer ser la religión “única o verdadera”, de tener la exclusividad y la plenitud de la revelación, o la pretención universalista y proselitista aniquilante de las demás alteridades religiosas.

De la monoculturalidad a la convivencialidad intercultural
La interculturalidad en su práctica, es diálogo. Esto requiere abandonar complejos de superioridad. Requiere apertura a admitir e impulsar otros modos de cristianismo e identidades eclesiales. Requiere capacidad no solo para tolerar o aceptar otra expresiones religiosas o de cristianismo, sino requiere capacidad para “convivir” con ellas, con otras formas inéditas de cristianismo.


Que sea en ¡Buena hora!